oct
23
2007
Por qué admiro a Scott Adams
Scott Adams es el creador de Dilbert. En el pasado, trabajó en un banco y en Pacific Bell, una subsidiaria de AT&T. Sin embargo, su ilusión era ser dibujante de tiras cómicas. Mientras mantenía su “trabajo de día”, trabajó duro para mejorar sus tiras y fue rechazado en multitud de ocasiones, hasta que una de las agencias de sindicación de contenidos a las que envió sus obras le dio una oportunidad. Prestó atención al feedback de los periódicos en los que empezó a publicar sus tiras, ajustó su producto y, ¡tachán!, ahora es millonario, vive haciendo lo que realmente le gusta (sigue dibujando su tira diaria) y aún encuentra tiempo para dar conferencias pagadas, otras sin ánimo de lucro, escribir a diario en su blog, gestionar un restaurante y escribir libros a patadas. El último se publicó la semana pasada y está formado por varios meses de posts y comentarios de su blog. En su blog, Adams ha contado casi en tiempo real su lucha contra una enfermedad llamada disfonia espasmódica, que le sobrevino hace unos años, incapacitándole para hablar, y de la que se repuso el año pasado gracias a su capacidad de autocontrol, su fuerza de voluntad y una concienzuda búsqueda de una terapia con posibilidades de éxito. De Scott Adams me encanta su forma de ver la vida, su escepticismo metódico, sus opiniones políticamente incorrectas y su interés por poner en duda todo lo que sabe y lo que aprende. Pero, sobre todo, por su forma de afrontar el trabajo: es un emprendedor empedernido que no recurre a complejas y oscuras teorías de organización de empresas sino al más simple sentido común, al tesón, a la constancia y a los objetivos bien definidos. Su vida es un claro ejemplo de que el conformismo y el derrotismo son malos compañeros de viaje. Es nuestra decisión dedicar nuestra vida a arrepentirnos de las oportunidades perdidas, a quejarnos de lo injusta que es nuestra situación y a culpar a los demás (los de mi alrededor, mi jefe, la “sociedad”, …) de nuestros problemas. Unos eligen estos caminos. Otros son Scott Adams. Un comentario a “Por qué admiro a Scott Adams”Haga un comentarioLa mayor parte de los comentarios deben ser aprobados por Manuel Delgado (o sea, yo) para que aparezcan aquí publicados. En función de lo ocupado que esté, esa aprobación puede ocurrir entre 5 minutos y 5 días desde que escribas tu comentario, así que sé paciente, por favor.
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[...] dibujante de Dilbert, a quien admiro profundamente como sabe cualquiera que me conozca o que leyera este post que le dediqué. Adams explicaba por qué iba a escribir menos en su blog y, aunque no lo expresaba así, por qué [...]
28 de diciembre de 2007 a las 15:08:14