Por cierto, tras varios años visitando habitualmente el sitio de The Onion, al ir a Austin (Texas) por primera vez, el año pasado, descubrà que, en realidad, The Onion comenzó siendo un periódico en papel que se sigue distribuyendo gratuitamente en lugares públicos. Toda una sorpresa para mÃ.
Siempre me ha sorprendido ese enfoque a la hora de reclamar un colegio para los informáticos. Que si el intrusismo, que si la equiparación con otras ingenierías. ¿Dónde está lo del establecimiento, por ejemplo, de un código disciplinario para sancionar a los informáticos que metan la pata en su trabajo? ¿Será posible, a partir de ahora, retirar la licencia para ejercer a los informáticos andaluces colegiados cuyos proyectos causen pérdidas a sus clientes? Ah, no, eso no. Que el colegio sólo está para luchar contra el intrusismo. De régimen disciplinario no hablamos, que queremos ser como los demás ingenieros, pero no tanto. El colegio está para servirnos a nosotros, no a nuestros clientes. Faltaría más.
El pasado domingo, dÃa 29 de junio, se abrió al público la autopista de peaje EastLink, en Melbourne, Australia, con cinco meses de adelanto con respecto a la fecha inicialmente prevista. Este proyecto de peaje free-flow ha sido la joya de la corona de mi empresa durante los últimos años, en los que la vida de un numeroso equipo de profesionales ha estado dedicada a sacar adelante el proyecto de peaje free-flow más ambicioso del planeta.
¿Llevarías a arreglar una picadora de carne por la que asomase una mano humana? ¿Lucirías por la calle un collar hecho con las orejas de tus víctimas? ¿Llevarías a arreglar a una tienda de informática un ordenador rebosante de fotos de pornografía infantill? Si has contestado sí a cualquiera de estas preguntas, eres un degenerado y un gilipollas. Tranquilo, no estás solo en el mundo.
El free-flow es un tipo de sistema de peaje del que no tardaremos mucho en oÃr en España. Su nombre completo es Multi-Lane Free-Flow Tolling, que se suele abreviar MLFF y que en algunos lugares, como los Estados Unidos, es más conocido como Open Road Tolling (ORT). Independientemente de cómo se le llame, el peaje free-flow permite cobrar a los usuarios de una vÃa sin obligarles a parar, ni a reducir su velocidad. Ni siquiera hay que pasar por un carril especÃfico y, desde luego, no hay barreras en la vÃa. De ahà su nombre: peaje multicarril y de flujo libre. La empresa en la que trabajo es el lÃder indiscutible a nivel mundial en este tipo de peajes, con dos proyectos en marcha desde hace años en Santiago de Chile y otro, el mayor del mundo por número de transacciones diarias, a punto de abrir sus puertas en Melbourne, Australia. Cuento todo esto porque me ha sentado fatal leer en la prensa de ayer un artÃculo sobre uno de nuestros competidores en el que parece que ellos han inventado todo esto y son “los que cortan el bacalao“, cuando mi empresa lleva desde el año 2000 involucrada en estos desarrollos y contamos con mucha más experiencia. Está claro que ellos tienen mejor agencia de relaciones públicas.